Pacto por México

Víctor Daniel García García[i]

El pacto por México representa un acuerdo político oligárquico a través del cual, el Gobierno Federal y los tres principales partidos políticos en México establecieron un conjunto de acuerdos inmorales orientados a mantener las relaciones de poder características de los Estados clasistas.

Dentro de los objetivos que persigue este Pacto y que necesariamente tienen 03Pacto por Mexicoque ser rastreados a partir de ver el trasfondo de este acuerdo están:

– la intensificación de las políticas neoliberales en el contexto mexicano;

– reestructuración del régimen político bonapartista a partir de regenerar las dinámicas presidencialistas autócratas; fortalecer el “capitalismo de compadrazgo” que encuentra su esencia a partir de posicionar a personeros de la clase política que controla el poder en lugares políticos estratégicos para generar el contexto idóneo para la intensificación de las políticas neoliberales;

– establecer la directrices básicas a partir de las cuales, los tres partidos políticos firmante acuerdan, aceptan y respetan sus respectivos beneficios y prebendas, a cambio de apoyar, sin grandes miramientos y cuestionamientos las propuestas hechas por el ejecutivo;

– desvalorización del congreso mexicano, antaño poder autónomo desde donde se “diseñaban” y “discutían” eventuales modificaciones o creación de políticas públicas dirigidas a la población;

– deslegitimación de cualquier expresión de protesta social, lo anterior a partir de presentarlas las exigencias, demandas y militancia como expresiones eminentemente “desviadas”, “irracionales” y fuera del contexto del progreso y desarrollo nacional. Esta deslegitimación se consigue a través de la complacencia y apoyo de la mayoría de los medios de información en México, los cuales como bien sabemos, son propiedad de sujetos que en no pocos casos patrocinan campañas políticas y por supuesto a políticos de todos los institutos políticos.

Estas políticas de corte eminentemente neoliberal,[1] se han destacado por ser estrategias desastrosas a nivel político, económico y social en países donde se han implementado, por lo mismo, cobra relevancia revisar a grandes rasgos, las reformas que se han derivado del Pacto por México.

La primer reforma que desde el ejecutivo se presentó fue la reforma Laboral (estoy conciente de que esta reforma no estaba incluida en el pacto, sin embargo se ubica dentro del contexto de cambio de sexenio, es evidente que la propuesta realizada por el ejecutivo saliente fue el inicio de la serie de propuestas que ahora estamos presenciando), la cual tuvo por objetivo fundamental flexibilizar y desaparecer el conjunto de derechos que históricamente había conseguido la clase trabajadora. Por su parte la reforma Educativa ha puesto sus intenciones en sentar las bases para una eventual privatización de la educación en el mediano plazo. La reforma fiscal presentada como una iniciativa progresista de corte social, está orientada a castigar más a los ciudadanos que ya se encuentran cautivos en términos recaudatorios. La reforma Energética como todos sabemos, se presenta con la letanía de modernizar a Pemex sin que el Estado pierda la rectoría de los recursos energéticos, sin embargo el trasfondo es la apertura de Pemex al capital privado, privilegiando el de las grandes empresas transnacionales. En lo que respecta a la reforma en Telecomunicaciones que desde el ejecutivo se presentó como una iniciativa para propiciar la competencia entre los entre las empresas del ramo, tiene como objetivo fundamental realizar pagos políticos a las televisoras, destacando como todos sabemos a Televisa por los favores hechos a Enrique Peña Nieto en la última elección y a la clase política y económica en los últimos cincuenta años.

El Pacto por México que ha sido apoyado y firmado por los tres partidos políticos electoreros más representativos del país, es una estrategia de intensificación de las políticas neoliberales orientadas a debilitar la autonomía y soberanía del Estado mexicano para mantener y fortalecer el colonialismo internacional encabezado por las principales empresas transnacionales.


[1] La reflexión que hace John Ackerman respecto al “(neo) liberalismo autoritario” es enriquecedor para caracterizar la intensificación de la políticas neoliberales a partir del regreso del PRI a la presidencia de la República.


[i] Sociólogo. g2vick@yahoo.com 10102013

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